Antes quiero compartir un análisis del contexto actual relacionada a la
materia historiográfica a narrar. Consideremos que el Perú ya soporta demasiada
opresión heredada, desde la invasión española y la colonización de América,
hasta nuestros días no se han logrado en el país cambios elogiables, por eso
estudiaremos en este espacio, la forma cómo se han perdido innumerables vidas en el propósito
de desaforar las hostiles y recalcitrantes realidades, al cual nos sometía el
país ibérico, que nos frustró el país soñado.
El proceso de españolización, se
desarrolló paralelo a la reivindicación Inca, las insurgencias nativas se
desencadenaron inmediatamente durante la colonización, pues era justo y necesario
independizarnos, justo, porque la lucha de las masas era racional, lógico, e
imprescindible para libertarnos del yugo, y agrego, necesario, porque sin la fuerza física unida a
la concepción inapelable del momento, no se llegaría a la independencia jamás,
y seriamos en pleno siglo XXI, similar a las colonias
contemporáneas del mundo, sometidas a un reino superior fuera del continente
americano, pero este proceso importó sangre, flujo de vidas, que los políticos de ahora y
nuestros gobernantes nacionales no lo saben valorar, y subastan nuestra
herencia a los españoles, sin condiciones favorables y claras que beneficien al
pueblo económicamente oprimido, firmando el pacto con el mismo diablo, y entregándonos
a la depredación.
Por esa alianza supra jerárquica económica internacional, de élite,
nuestro país vive un retraso considerable, y es la razón por la cual, los
españoles de ahora gozan demasiado en el Perú, no solamente invirtiendo y
lucrando de nuestro adormecimiento, sino también visitando la tumba del
conquistador Francisco Pizarro, el cual se halla bien protegido en una lujosa
infraestructura al interior de la catedral de Lima, lugar donde Juan Luis
Cipriani realiza sus ceremonias religiosas de fiestas patrias rodeado de ladrones
y políticos mentirosos, unidos por una misma fe, el de imperar, enriquecerse,
subirse los sueldos, y tumbarse la causa fidedigna de los verdaderos hijos del
pueblo peruano, nación guerrera que busca una equitativa razón social y de
oportunidades, bajo una sintonía y dirección intelectual, e históricamente justa.
En factor a estos actos contradictorios, hoy en la iglesia ya no existe
el respeto a Dios, y esto es evidente en los medios, porque vemos como los
mandatarios dan la iniciativa del mal ejemplo a todo un país y no son
reprendidos drásticamente en la iglesia, notamos que los hombres más
pervertidos, y con una degradación moral contagiante, son los que más quieren
recibir la bendición y prosperidad, pero solo por tradición e interés, mas no
por la sinceridad de su fe, y por dinero existen líderes religiosos diversos
que son capaz de bendecir hasta al diablo, porque muchas figuras públicas que
comulgan por fiestas patrias y otras ceremonias, son los grandes corruptos y
consumidores sociales del sistema público y privado, quienes se alimentan de la
sangre e ilusiones de un pueblo defraudado.
Todo esto me hace pensar, que aquel repugnante cuerpo perteneciente a la
esencia de Francisco Pizarro, no merece estar en aquel lugar, porque significa
una vileza tremenda, mantener un veneno pasivo reposando en Lima, y más aún
dentro de aquel lugar religioso, el cual merece reverencia y sumisión a lo
honroso, ya que este poseído y diabólico hombre murió defendiendo su avaricia
por el oro, en manos de los almagristas reorganizados por el hijo de Diego de Almagro;
llamado (el Mozo).
Por tal razón estos restos deberían ser retirados de aquel lugar, fuera de nuestras vistas, a un pabellón de
traidores o enemigos de la patria, creado en algún cementerio capitalino, para que su presencia ya no
nos cause taquicardia y más neuralgias, y ni aun así se podrá expiar la sangre incaica que grita justicia en las alturas, o llegar a olvidarnos por completo
de aquella cruel masacre a los hijos del Perú antiguo.
Aprecio un tanto contristado que en nuestro país, llamen a España “Madre
patria”, rehusándose admitir al Tawantinsuyo como su verdadera Madre ancestral,
similarmente al palacio de Gobierno, le denominan “Casa de Pizarro”, no existiendo
lógica, ni siquiera para esta segunda leyenda, porque Pizarro y los 40 virreyes
que infectaron y residieron aquella infraestructura, lo hicieron cuando este
palacio le fue usurpado al Cacique o Curaca Tauri Chusko, además Pizarro no fue peruano y el palacio presidencial es de residencia y poder circunstancial,
pero lamentablemente la mayoría de los gobernantes que en ella han vivido y
gobernado desde ese espacio de poder, siguen siendo los mismos hombres
desleales y abominables, verosímiles a Pizarro.
Bueno ahora, volviendo al tema central de la españolización y virreinato
sanguinario, vemos que muerto el Inca
Atahualpa, y derrotado sus Generales luego de varias batallas, en 1536 asumió el poder del imperio, el valeroso Manco Inca, un
importante heredero y amante de la libertad, quien cansado de la explotación y las mentiras por parte de los españoles, se organizó en el Cusco para luchar contra la dominación, Manco
Inca tomó el control capitalino del ande, Vicabamba, así como la fortaleza de
Sacsayhuamán, y se propuso reivindicar el Tawantinsuyo, luego de volver a someter a los Huancas, aliados de los españoles.
En una proporción de 30 mil hombres, frente al ejército realista y sus aliados indios, Manco Inca los derrota en la batalla de Ollantaytambo, se ha registrado asimismo victorias por parte de Manco Inca en las batallas de Ongoy, Yupay y Calca.
Más adelante en el Cusco, la colisión hace que el ejército realista logre vencernos con seria dificultad a pesar de tener las armas de fuego e indios del ejército de los huancas, chachapoyas, cañaris, tallanes y huaylas, quienes no deseaban la restauración del imperio, era similar a una actual hipótesis de guerra nuestra, contra los chilenos apoyados por todos los traidores peruanos.
Manco Inca fue derrotado y tras su vencimiento, retornó a Vilcabamba, donde 7 almagristas le dan muerte en presencia de su hijo, el futuro prícipe Titu Cusi Yupanqui, sus últimas palabras hacia su vástago fueron: Hijo no te dejes engañar por sus melosas palabras, refiriéndose a los españoles, son todas mentiras, si tú les das crédito te engañarán como lo hicieron conmigo", vertió y dejó de latir, vale considerar que los almagristas que asesinaron a Manco Inca eran hombres perseguidos por Francisco Pizarro, a quienes el Inca les dio alojamiento en su imperio, pero en un momento más propicio lo mataron porque el virreinato les ofreció perdonarles su traición a cambio de matar al Inca, pero cuando éstos criminales intentaban escapar, fueron hechos prisioneros y descabezados por los cusqueños.
En una proporción de 30 mil hombres, frente al ejército realista y sus aliados indios, Manco Inca los derrota en la batalla de Ollantaytambo, se ha registrado asimismo victorias por parte de Manco Inca en las batallas de Ongoy, Yupay y Calca.
Más adelante en el Cusco, la colisión hace que el ejército realista logre vencernos con seria dificultad a pesar de tener las armas de fuego e indios del ejército de los huancas, chachapoyas, cañaris, tallanes y huaylas, quienes no deseaban la restauración del imperio, era similar a una actual hipótesis de guerra nuestra, contra los chilenos apoyados por todos los traidores peruanos.
Manco Inca fue derrotado y tras su vencimiento, retornó a Vilcabamba, donde 7 almagristas le dan muerte en presencia de su hijo, el futuro prícipe Titu Cusi Yupanqui, sus últimas palabras hacia su vástago fueron: Hijo no te dejes engañar por sus melosas palabras, refiriéndose a los españoles, son todas mentiras, si tú les das crédito te engañarán como lo hicieron conmigo", vertió y dejó de latir, vale considerar que los almagristas que asesinaron a Manco Inca eran hombres perseguidos por Francisco Pizarro, a quienes el Inca les dio alojamiento en su imperio, pero en un momento más propicio lo mataron porque el virreinato les ofreció perdonarles su traición a cambio de matar al Inca, pero cuando éstos criminales intentaban escapar, fueron hechos prisioneros y descabezados por los cusqueños.
La verdad es que la estirpe Inca
no sabía mentir, los tawantinsuyanos no podían quebrantar sus sagradas
leyes, entonces eran fáciles de ser manejados por los degenerados españoles,
quienes después de sustraer la imponente estatua de oro del dios viracocha, con
sus falsas promesas unían más indios a su ejército, buscando ganar espacio
geopolítico y descubrir más tesoros, eliminando a su paso la raza aborigen peruana.
Después de la muerte del
heroico Inca, el niño Sayri Túpac
toma el poder y fue Inca desde los 5 años, en una temporada de paz con los
españoles, pero lo amargo es que los españoles con nuevos engaños cuando ya éste
era joven, con falsas promesas logran que renuncie el trono y salga de Vilcabamba, abandona su residencia ilusionado por un megaofrecimiento de riquezas,
doncellas, tierras y otras vanidades, para luego morir envenenado al igual que su
antecesor, dejando de existir a sus 26 años.
En la continuidad del gobierno, le sucede en el trono su hermano y
testigo de la ejecución de su padre, Titu Cusi Yupanqui, él ingenió engrandecer
su reino de una forma relámpago, por lo que en sus primeros años de régimen se
dedicó a armar y organizar disciplinadamente su ejército, luego hizo guerra a
los de su alrededor quienes aún se mantenían apoyando a los españoles, sometió
sus tierras y residentes, he hizo producirlas con mucha prisa, logrando grandes
cosechas de maíz, quinua, coca, etc., productos que comercializó, entre los
pueblos aledaños dinamizando un buen sistema mercantil de intercambio y en
consecuencia político y económico en la región.
Gracias al trabajo antes expuesto, en el pueblo incaico se logró
recaudar mucha riqueza, por lo que la corona española de Felipe II, envía a
Lope García de Castro como Gobernador de Lima tras la caída del virrey Conde De
La Nieve, más adelante éste mismo, personaje delegó a Juan de Matienzo negociar
la paz, el libre comercio, y la infiltración de los frailes a Vilcabamba, para
intercambiar culturas y aparentemente buscar la paz social, por lo que
emprendió entrevistarse con el rey Inca.
En el encuentro conseguido, Matienzo encontró a un Titu Cusi ceñido de
su mascaypacha y poderío, empuñado el cetro real y rodeado de riquezas
minerales, en la reunión se celebró el tratado de Acobamba, perdonando los
asesinatos perpetrados a al linaje Inca, pero aún así Cusi consternado envió
una carta donde hacía manifiesto su profundo duelo al rey Felipe II, su nostalgia factorizada en las masacres que
se cometieron en el reino de sus abuelos y su padre Manco Inca, era inborrable.
Titu Cusi desarrolló un gobierno de concertación, abrazó el cristianismo
católico, pero al caer enfermo por una pulmonía, los agustinos dizque le dieron
a beber brebajes y en su complicación
murió, fue encontrado culpable de su muerte el misionero, Diego Ortiz, el cual
fue torturado y ejecutado por la presunción de un nuevo envenenamiento, motivo por
el cual también ajusticiaron los hombres de Titu Cusi a muchos españoles y mestizos, iniciándose desde entonces una
persecución y hostilidad a los invasores en el incanato.
Seguidamente Túpac Amaru I, su hermano, asume la dignidad imperial en el
trono, el nuevo Inca inspirado en el
lineamiento de su antecesor, refuerza y ejercita el ejército del sol,
custodiando constantemente Vilcabamba, cuenta la historia que al entrar una
delegación española al mando de Atilano
de Anaya y su escolta, y al cruzar los
mismos el puente de Chuquichaka, son interceptados por el General Curi Paucar y
posteriormente ejecutados.
Los religiosos dan conocimiento al virrey, de las hostilizaciones,
muertes de militares y de los suyos, en efecto Francisco de Toledo, planea someter Vilcabamba por el único medio posible,
es decir la batalla. Se entrenan estratégicamente a más de 1500 indios de su
dominio y alrededor de 3 centenares de españoles con armas de fuego y espadas, luego
se dividen tácticamente en 2 grupos armados con el propósito de tomar el
control de Vilcabamba, los fornidos indios incaicos salen a su encuentro
armados de hondas, flechas y lanzas, luego de una impresión dominante de buen
tiempo a su favor; comienzan a verse derrotados por la caída de sus generales
en el fuego que detonaban los colonos contra sus cuerpos.
Túpac Amaru I, huye a un bosque más allá de doscientas millas al sur, su
búsqueda se intensifica incesantemente por varios días, pero en una de aquellas noches frías
mientras se calentaban en una fogata, cae
y es hecho prisionero junto a su
esposa, la cual esperaba un hijo en esos
días amargos.
Con las manos atadas atrás, fuertemente lacerado, con una soga en el
cuello, y montando una mula es devuelto al cusco y frente a la actual catedral
son ahorcados con toda su familia y camaradas, se presume que uno de sus hijos
de 3 años fue desterrado a México, y así se buscó eliminar a toda la estirpe
Inca, quienes buscaban exclusivamente su libertad, frente a la criminal injerencia
extranjera.
Posterior e inmediatamente, en Vilcabamba se terminan de saquear todos
los objetos sagrados de las infraestructuras política–religiosas, más una estatua aurífera; pues todo lo que
era de oro se lo llevaron los españoles, solo los cuerpos momificados de los
incas y la reliquia valiosa de sus corazones disecados y conservados a través
de los siglos fueron destruidos por no estar constituidos por el valioso
mineral.
Cuando argumento acerca del virreinato me viene a la mente otra escena postrera
a ésta, que me invade de valor patriótico y al mismo tiempo consternación, es la escena de una gran rebelión, iniciada el 04 de noviembre de 1780, por José Gabriel
Condorcanqui Noguera, el Túpac Amaru II, pienso
en aquel hombre martirizado, quien comenzó victorioso sobre las tropas
virreinales, pero luego de caer prisionero y cortarle la lengua por no delatar
a sus aliados, no pudieron quitarle sus miembros físicos por tener un cuerpo
bastante fortachón, que al tenerlo en el aire, por acción de cuatro fuerzas
vectoriales opuestas de caballos, logró controlar la salvajada hispana.... que suministro
tan descuartizador la que tuvo que soportar este valeroso mártir.
Mirando al infinito y dejando sus ideales suspendidas arriba en el cielo,
para apreciarlas entre las estrellas cuando atravesamos nuestras melancólicas
noches, no dejó que los jinetes y caballos se llevaran sus miembros, para que
hagan de él un escarnio de debilidad, y como no sucedió nada separador en su
cuerpo, vergonzosa y cobardemente procedieron a descuartizarlo. Y ¿Quién se
plació en enterrarlo?, nadie por miedo a ser muerto igual que él. Es por eso
que no se sabe ni dónde está su tumba,
mientras que el cuerpo de su enemigo Francisco Pizarro reposa en lujurias, como
si fuera un personaje canonizado.
A su amada esposa, la cual no perecía en la horca, tuvieron que
rematarle a patadas en el estómago y pecho hasta conseguir ultimarla, me
imagino también a los hermanos Hipólito y Mariano que morían similar a su
madre, y el grito desesperado del
pequeño Fernando al espectar tal cuadro de
terror y crimen, evidenciando en él,
dolor y sufrimiento continuo para su existencia, y después de presenciar
todas estas escenas, que invadían su tierna mente de traumas psicológicas
irreversibles, sería exiliado al continente africano para pasar el resto de su
vida desterrado de su legítima patria,
lejos de su linaje y lengua oficial.
Mientras el virrey suscitaba todos estos excesos hacia el hombre peruano,
en España se gozaba toda la comodidad de su época con las finanzas de nuestros
recursos auríferos, que también se destinaban a las industrias inglesas, por lo
que se exigía desde España mayor intensidad
en la explotación de oro, y una exploración más exhaustiva de otros posibles
yacimientos en el continente capturado.
En medio de toda esta extralimitación inhumana, los verdaderos hijos de
la patria, dejaban sellados con sangre su lealtad y amor por los suyos, sin
traicionar a sus camaradas, porque al
igual que la señora Bastidas, también fueron victimados los caudillos, Berdejo,
Castelo, y Oblitas, fieles colaboradores.
Entonces estos valerosos hombres, no deben pasar desapercibidos al
reconocimiento de nuestro corazón, porque gracias a todos estos primeros
movimientos insurgentes que lideraron y
fomentaron nuestros mártires y héroes, tenemos la semi libertad de Estado.
Esta visión transformadora, convertida en misión, e impulsada por los
primeros movimientos rebeldes, iniciaron los anhelos por libertar a un pueblo
digno de ser soberano sobre su faz, porque la explotación era tan desalmada y
brutal en las diferentes minas, donde se extraía oro sin descansar, alimentando
a los indios, solo con hojas de coca, que morían de hambre y sed, arrastrando
sus cadenas, por órdenes inmudables de un virrey carnicero.
Entonces por todo lo que hemos vivido durante la colonia, tenemos más de
10 millones de razones para no darle, ni un mínimo beneficio más a la indigna
corona española, mientras no nos paguen la reparación, de los millones de vidas
que se las bebió hasta embriagarse de poder, porque antes de la colonia, se
contaba con una población de alrededor de 11 millones y medio, el cual se
redujo por exterminio de esclavitud sistemática, hasta 1 millón
aproximadamente, sustituyendo esta mano de obra por asiáticos y africanos.
Muestra de aquel robo criminal arremetida contra el imperio Inca, es el
hallazgo colosal de más de 17 toneladas de oro que la empresa exploradora y
caza tesoros norteamericana Odyssey,
identificó en el océano atlántico, dicho tesoro de monedas navegaba
repleto en un buque denominado, Las Mercedes, quien navegaba rumbo a España, y
fue hundido en octubre de 1804 por los ingleses, en la actualidad se disputan
ante el tribunal norteamericano, Perú, España y la empresa poseedora de las
monedas de oro y plata.
Entonces comprendo que España, fue la raíz del árbol que floreció, todos
los colores negros de nuestra historia, bueno ya pasó lo peor, y los que
abrimos nuestros ojos y liberamos el primer aliento aquí en Perú, seguiremos pensando
y enamorándonos del mismo Perú que es nuestra causa, y que nos honra heredarlo,
porque tramitar la nacionalidad española al estilo Vargas Llosa, sería una
traición.
Sueño con la realidad de que algún día el Perú, sane todas sus heridas
profundas, que sea un país donde se encuentren mejores posibilidades de
prosperar económica y moralmente, donde se pueda hacer una vida digna, un Perú
que sepa recompensar el gesto cooperador de sus amigos, y que también dé el
mismo pago o peor respuesta a los que le dan tratos repudiantes y humillantes.
Sigamos trabajando por modelar la forma definitiva de esta complicada
nación, tenemos que completar todas las
piezas de rompecabezas perdidas en la historia, y lograremos
reconocerlas amando nuestra historia y nuestras justas causas.
Es un artículo que escribí el año 2010, espero lo hayan reflexionado!
Es un artículo que escribí el año 2010, espero lo hayan reflexionado!
La resistencia Inca.
Ejércitos Inca vs ejército realista.
Manco Inca y sus guerreros




