martes, 21 de julio de 2015

EL VIRREINATO Y LA RESISTENCIA INCA





Antes quiero compartir un análisis del contexto actual relacionada a la materia historiográfica a narrar. Consideremos que el Perú ya soporta demasiada opresión heredada, desde la invasión española y la colonización de América, hasta nuestros días no se han logrado en el país cambios elogiables, por eso estudiaremos en este espacio, la forma cómo se han perdido innumerables vidas en el propósito de desaforar las hostiles y recalcitrantes realidades, al cual nos sometía el país ibérico, que nos frustró el país soñado.
El  proceso de españolización, se desarrolló paralelo a la reivindicación Inca, las insurgencias nativas se desencadenaron inmediatamente durante la colonización, pues era justo y necesario independizarnos, justo, porque la lucha de las masas era racional, lógico, e imprescindible para libertarnos del yugo, y agrego,  necesario, porque sin la fuerza física unida a la concepción inapelable del momento, no se llegaría a la independencia jamás, y seriamos en pleno siglo XXI, similar a las colonias contemporáneas del mundo, sometidas a un reino superior fuera del continente americano, pero este proceso importó sangre, flujo de vidas, que los políticos de ahora y nuestros gobernantes nacionales no lo saben valorar, y subastan nuestra herencia a los españoles, sin condiciones favorables y claras que beneficien al pueblo económicamente oprimido, firmando el pacto con el mismo diablo, y entregándonos a la depredación.
Por esa alianza supra jerárquica económica internacional, de élite, nuestro país vive un retraso considerable, y es la razón por la cual, los españoles de ahora gozan demasiado en el Perú, no solamente invirtiendo y lucrando de nuestro adormecimiento, sino también visitando la tumba del conquistador Francisco Pizarro, el cual se halla bien protegido en una lujosa infraestructura al interior de la catedral de Lima, lugar donde Juan Luis Cipriani realiza sus ceremonias religiosas de fiestas patrias rodeado de ladrones y políticos mentirosos, unidos por una misma fe, el de imperar, enriquecerse, subirse los sueldos, y tumbarse la causa fidedigna de los verdaderos hijos del pueblo peruano, nación guerrera que busca una equitativa razón social y de oportunidades, bajo una sintonía y dirección intelectual, e históricamente justa.
En factor a estos actos contradictorios, hoy en la iglesia ya no existe el respeto a Dios, y esto es evidente en los medios, porque vemos como los mandatarios dan la iniciativa del mal ejemplo a todo un país y no son reprendidos drásticamente en la iglesia, notamos que los hombres más pervertidos, y con una degradación moral contagiante, son los que más quieren recibir la bendición y prosperidad, pero solo por tradición e interés, mas no por la sinceridad de su fe, y por dinero existen líderes religiosos diversos que son capaz de bendecir hasta al diablo, porque muchas figuras públicas que comulgan por fiestas patrias y otras ceremonias, son los grandes corruptos y consumidores sociales del sistema público y privado, quienes se alimentan de la sangre e ilusiones de un pueblo defraudado.
Todo esto me hace pensar, que aquel repugnante cuerpo perteneciente a la esencia de Francisco Pizarro, no merece estar en aquel lugar, porque significa una vileza tremenda, mantener un veneno pasivo reposando en Lima, y más aún dentro de aquel lugar religioso, el cual merece reverencia y sumisión a lo honroso, ya que este poseído y diabólico hombre murió defendiendo su avaricia por el oro, en manos de los almagristas reorganizados por el hijo de Diego de Almagro; llamado (el Mozo).
Por tal razón estos restos deberían ser retirados de aquel lugar,  fuera de nuestras vistas, a un pabellón de traidores o enemigos de la patria, creado en algún cementerio capitalino, para que su presencia ya no nos cause taquicardia y más neuralgias, y ni aun así se podrá expiar la sangre incaica que grita justicia en las alturas, o llegar a olvidarnos por completo de aquella cruel masacre a los hijos del Perú antiguo.
Aprecio un tanto contristado que en nuestro país, llamen a España “Madre patria”, rehusándose admitir al Tawantinsuyo como su verdadera Madre ancestral, similarmente al palacio de Gobierno, le denominan “Casa de Pizarro”, no existiendo lógica, ni siquiera para esta segunda leyenda, porque Pizarro y los 40 virreyes que infectaron y residieron aquella infraestructura, lo hicieron cuando este palacio le fue usurpado al Cacique o Curaca Tauri Chusko, además Pizarro no fue peruano y el palacio presidencial es de residencia y poder circunstancial, pero lamentablemente la mayoría de los gobernantes que en ella han vivido y gobernado desde ese espacio de poder, siguen siendo los mismos hombres desleales y abominables, verosímiles a Pizarro.
Bueno ahora, volviendo al tema central de la españolización y virreinato sanguinario, vemos que  muerto el Inca Atahualpa, y derrotado sus Generales luego de varias batallas, en 1536 asumió el poder del imperio, el valeroso Manco Inca, un importante heredero y amante de la libertad, quien  cansado de la explotación y las mentiras por parte de los españoles, se organizó en el Cusco para luchar contra la dominación, Manco Inca tomó el control capitalino del ande, Vicabamba, así como la fortaleza de Sacsayhuamán, y se propuso reivindicar el Tawantinsuyo, luego de volver a someter a los Huancas, aliados de los españoles.
En una proporción de 30 mil hombres, frente al ejército realista y sus aliados indios, Manco Inca los derrota en la batalla de Ollantaytambo, se ha registrado asimismo victorias por parte de Manco Inca en las batallas de Ongoy, Yupay y Calca.
Más adelante en el Cusco, la colisión hace que el ejército realista logre vencernos con seria dificultad a pesar de tener las armas de fuego e  indios del ejército de los huancas, chachapoyas, cañaris, tallanes y huaylas, quienes no deseaban la restauración del imperio, era similar a una actual hipótesis de guerra nuestra, contra los chilenos apoyados por todos los traidores peruanos.
Manco Inca fue derrotado y tras su vencimiento, retornó a Vilcabamba, donde 7 almagristas le dan muerte en presencia de su hijo, el futuro prícipe Titu Cusi Yupanqui, sus últimas palabras hacia su vástago fueron: Hijo no te dejes engañar por sus melosas palabras, refiriéndose a los españoles, son todas mentiras, si tú les das crédito te engañarán como lo hicieron conmigo", vertió y dejó de latir, vale considerar que los almagristas que asesinaron a Manco Inca eran hombres perseguidos por  Francisco Pizarro, a quienes el Inca les dio alojamiento en su imperio, pero en un momento más propicio lo mataron porque el virreinato les ofreció perdonarles su traición a cambio de matar al Inca, pero cuando éstos criminales intentaban escapar, fueron hechos prisioneros y descabezados por los cusqueños.
La verdad es que la estirpe Inca  no sabía mentir, los tawantinsuyanos no podían quebrantar sus sagradas leyes, entonces eran fáciles de ser manejados por los degenerados españoles, quienes después de sustraer la imponente estatua de oro del dios viracocha, con sus falsas promesas unían más indios a su ejército, buscando ganar espacio geopolítico y descubrir más tesoros, eliminando a su paso la raza aborigen peruana.
Después de la muerte del heroico Inca, el niño Sayri Túpac toma el poder y fue Inca desde los 5 años, en una temporada de paz con los españoles, pero lo amargo es que los españoles con nuevos engaños cuando ya éste era joven, con falsas promesas logran que renuncie el trono y salga de Vilcabamba, abandona su residencia ilusionado por un megaofrecimiento de riquezas, doncellas, tierras y otras vanidades, para luego morir envenenado al igual que su antecesor, dejando de existir a sus 26 años.
En la continuidad del gobierno, le sucede en el trono su hermano y testigo de la ejecución de su padre, Titu Cusi Yupanqui, él ingenió engrandecer su reino de una forma relámpago, por lo que en sus primeros años de régimen se dedicó a armar y organizar disciplinadamente su ejército, luego hizo guerra a los de su alrededor quienes aún se mantenían apoyando a los españoles, sometió sus tierras y residentes, he hizo producirlas con mucha prisa, logrando grandes cosechas de maíz, quinua, coca, etc., productos que comercializó, entre los pueblos aledaños dinamizando un buen sistema mercantil de intercambio y en consecuencia político y económico en la región.
Gracias al trabajo antes expuesto, en el pueblo incaico se logró recaudar mucha riqueza, por lo que la corona española de Felipe II, envía a Lope García de Castro como Gobernador de Lima tras la caída del virrey Conde De La Nieve, más adelante éste mismo, personaje delegó a Juan de Matienzo negociar la paz, el libre comercio, y la infiltración de los frailes a Vilcabamba, para intercambiar culturas y aparentemente buscar la paz social, por lo que emprendió entrevistarse con el rey Inca.
En el encuentro conseguido, Matienzo encontró a un Titu Cusi ceñido de su mascaypacha y poderío, empuñado el cetro real y rodeado de riquezas minerales, en la reunión se celebró el tratado de Acobamba, perdonando los asesinatos perpetrados a al linaje Inca, pero aún así Cusi consternado envió una carta donde hacía manifiesto su profundo duelo al rey Felipe II,  su nostalgia factorizada en las masacres que se cometieron en el reino de sus abuelos y su padre Manco Inca, era inborrable. 
Titu Cusi desarrolló un gobierno de concertación, abrazó el cristianismo católico, pero al caer enfermo por una pulmonía, los agustinos dizque le dieron a beber  brebajes y en su complicación murió, fue encontrado culpable de su muerte el misionero, Diego Ortiz, el cual fue torturado y ejecutado por la presunción de un nuevo envenenamiento, motivo por el cual también ajusticiaron los hombres de Titu Cusi a muchos españoles y mestizos, iniciándose  desde entonces una persecución y hostilidad a los invasores en el incanato.
Seguidamente Túpac Amaru I, su hermano, asume la dignidad imperial en el trono,  el nuevo Inca inspirado en el lineamiento de su antecesor, refuerza y ejercita el ejército del sol, custodiando constantemente Vilcabamba, cuenta la historia que al entrar una delegación española al mando de  Atilano de Anaya y su escolta,  y al cruzar los mismos el puente de Chuquichaka, son interceptados por el General Curi Paucar y posteriormente ejecutados.
Los religiosos dan conocimiento al virrey, de las hostilizaciones, muertes de militares y de los suyos, en efecto Francisco de Toledo, planea  someter Vilcabamba por el único medio posible, es decir la batalla. Se entrenan estratégicamente a más de 1500 indios de su dominio y alrededor de 3 centenares de españoles con armas de fuego y espadas, luego se dividen tácticamente en 2 grupos armados con el propósito de tomar el control de Vilcabamba, los fornidos indios incaicos salen a su encuentro armados de hondas, flechas y lanzas, luego de una impresión dominante de buen tiempo a su favor; comienzan a verse derrotados por la caída de sus generales en el fuego que detonaban los colonos contra sus cuerpos.
Túpac Amaru I, huye a un bosque más allá de doscientas millas al sur, su búsqueda se intensifica incesantemente por varios días, pero en una de aquellas noches frías mientras se calentaban en una fogata, cae  y es hecho prisionero junto  a su esposa, la cual  esperaba un hijo en esos días amargos.
Con las manos atadas atrás, fuertemente lacerado, con una soga en el cuello, y montando una mula es devuelto al cusco y frente a la actual catedral son ahorcados con toda su familia y camaradas, se presume que uno de sus hijos de 3 años fue desterrado a México, y así se buscó eliminar a toda la estirpe Inca, quienes buscaban exclusivamente su libertad, frente a la criminal injerencia extranjera.
Posterior e inmediatamente, en Vilcabamba se terminan de saquear todos los objetos sagrados de las infraestructuras política–religiosas,  más una estatua aurífera; pues todo lo que era de oro se lo llevaron los españoles, solo los cuerpos momificados de los incas y la reliquia valiosa de sus corazones disecados y conservados a través de los siglos fueron destruidos por no estar constituidos por el valioso mineral.
Cuando argumento acerca del virreinato me viene a la mente otra escena postrera a ésta, que me invade de valor patriótico y al mismo tiempo consternación, es la escena de una gran rebelión, iniciada el 04 de noviembre de 1780, por José Gabriel Condorcanqui Noguera, el Túpac Amaru II, pienso en aquel hombre martirizado, quien comenzó victorioso sobre las tropas virreinales, pero luego de caer prisionero y cortarle la lengua por no delatar a sus aliados, no pudieron quitarle sus miembros físicos por tener un cuerpo bastante fortachón, que al tenerlo en el aire, por acción de cuatro fuerzas vectoriales opuestas de caballos, logró controlar la salvajada hispana.... que suministro tan descuartizador la que tuvo que soportar este valeroso mártir.
Mirando al infinito y dejando sus ideales suspendidas arriba en el cielo, para apreciarlas entre las estrellas cuando atravesamos nuestras melancólicas noches, no dejó que los jinetes y caballos se llevaran sus miembros, para que hagan de él un escarnio de debilidad, y como no sucedió nada separador en su cuerpo, vergonzosa y cobardemente procedieron a descuartizarlo. Y ¿Quién se plació en enterrarlo?, nadie por miedo a ser muerto igual que él. Es por eso que  no se sabe ni dónde está su tumba, mientras que el cuerpo de su enemigo Francisco Pizarro reposa en lujurias, como si fuera un personaje canonizado.
A su amada esposa, la cual no perecía en la horca, tuvieron que rematarle a patadas en el estómago y pecho hasta conseguir ultimarla, me imagino también a los hermanos Hipólito y Mariano que morían similar a su madre, y  el grito desesperado del pequeño Fernando al espectar tal cuadro de  terror y crimen, evidenciando en él,  dolor y sufrimiento continuo para su existencia, y después de presenciar todas estas escenas, que invadían su tierna mente de traumas psicológicas irreversibles, sería exiliado al continente africano para pasar el resto de su vida desterrado de su legítima patria,  lejos de su linaje y lengua oficial.
Mientras el virrey suscitaba todos estos excesos hacia el hombre peruano, en España se gozaba toda la comodidad de su época con las finanzas de nuestros recursos auríferos, que también se destinaban a las industrias inglesas, por lo que se exigía desde España mayor  intensidad en la explotación de oro, y una exploración más exhaustiva de otros posibles yacimientos  en el continente capturado.
En medio de toda esta extralimitación inhumana, los verdaderos hijos de la patria, dejaban sellados con sangre su lealtad y amor por los suyos, sin traicionar a sus  camaradas, porque al igual que la señora Bastidas, también fueron victimados los caudillos, Berdejo, Castelo, y Oblitas, fieles colaboradores.
Entonces estos valerosos hombres, no deben pasar desapercibidos al reconocimiento de nuestro corazón, porque gracias a todos estos primeros movimientos insurgentes que  lideraron y fomentaron nuestros mártires y héroes, tenemos la semi libertad de Estado.
Esta visión transformadora, convertida en misión, e impulsada por los primeros movimientos rebeldes, iniciaron los anhelos por libertar a un pueblo digno de ser soberano sobre su faz, porque la explotación era tan desalmada y brutal en las diferentes minas, donde se extraía oro sin descansar, alimentando a los indios, solo con hojas de coca, que morían de hambre y sed, arrastrando sus cadenas, por órdenes inmudables de un virrey carnicero.
Entonces por todo lo que hemos vivido durante la colonia, tenemos más de 10 millones de razones para no darle, ni un mínimo beneficio más a la indigna corona española, mientras no nos paguen la reparación, de los millones de vidas que se las bebió hasta embriagarse de poder, porque antes de la colonia, se contaba con una población de alrededor de 11 millones y medio, el cual se redujo por exterminio de esclavitud sistemática, hasta 1 millón aproximadamente, sustituyendo esta mano de obra por asiáticos y africanos.
Muestra de aquel robo criminal arremetida contra el imperio Inca, es el hallazgo colosal de más de 17 toneladas de oro que la empresa exploradora y caza tesoros norteamericana Odyssey,  identificó en el océano atlántico, dicho tesoro de monedas navegaba repleto en un buque denominado, Las Mercedes, quien navegaba rumbo a España, y fue hundido en octubre de 1804 por los ingleses, en la actualidad se disputan ante el tribunal norteamericano, Perú, España y la empresa poseedora de las monedas de oro y plata.
Entonces comprendo que España, fue la raíz del árbol que floreció, todos los colores negros de nuestra historia, bueno ya pasó lo peor, y los que abrimos nuestros ojos y liberamos el primer aliento aquí en Perú, seguiremos pensando y enamorándonos del mismo Perú que es nuestra causa, y que nos honra heredarlo, porque tramitar la nacionalidad española al estilo Vargas Llosa, sería una traición.
Sueño con la realidad de que algún día el Perú, sane todas sus heridas profundas, que sea un país donde se encuentren mejores posibilidades de prosperar económica y moralmente, donde se pueda hacer una vida digna, un Perú que sepa recompensar el gesto cooperador de sus amigos, y que también dé el mismo pago o peor respuesta a los que le dan tratos repudiantes y humillantes.
Sigamos trabajando por modelar la forma definitiva de esta complicada nación, tenemos que completar todas las  piezas de rompecabezas perdidas en la historia, y lograremos reconocerlas amando nuestra historia y nuestras justas causas.

Es un artículo que escribí el año 2010, espero lo hayan reflexionado!

La resistencia Inca.



Ejércitos Inca vs ejército realista.



Manco Inca y sus guerreros



TÚPAC AMARU II